martes, 11 de agosto de 2026

La Supervan de Chabel

¡Hola! Hoy vengo a enseñaros algo que llevaba muchos años conmigo y que, hace apenas unos días, se ha marchado de mi colección.

Se trata de la mítica Supervan de Chabel, fabricada por Feber, que la lanzó en 1988 y siguió fabricándose en 1989, para dar paso al año siguiente a la UVI móvil, que era exactamente igual en esencia, cambiando únicamente la pintura y complementos del interior. Este juguete es un icono de su época, me atrevería a decir que el accesorio más popular y recordado de Chabel, aunque quizá está a la par con la villa. 

Pues bien, por increíble que parezca, la compré en marzo de 2017, ¡hace nueve años! De hecho, la conseguí en una subasta a precio de risa, por poco más de diez euros, ya que fui la única persona que pujó. Me hacía mucha ilusión tenerla, me parecía un juguete de lo más molón y, además, por aquel entonces ya había conseguido mi primera y única Chabel. 

El caso es que estaba un pelín maltratada por el paso de los años, ya que tenía la escalera partida por varios puntos, le faltaban dos ventanas y las luces no funcionaban. No obstante, el estado general era bueno, ya que las hay que están totalmente destrozadas.

Mi padre se encargó de arreglar, en primer lugar, la escalera. Después de eso, hubo un lapso de tiempo en el que estuvo decorando mi estantería; de hecho, durante un tiempo estuvo en una y, posteriormente, pasó a la de enfrente, ya que fueron llegando nuevas muñecas. Diría que este cambio tuvo lugar en 2020, cuando llegó toda la tropa de Mari's y Naias. Y así estuvo hasta el verano del año pasado, cuando ya tuve que pasar más muñecas a la otra estantería. 

La Supervan es tan extremadamente grande (lo cual es paradójico, dado que está diseñada para una muñeca tan pequeña) que ocupaba prácticamente el estante más grande de todos, por lo que me robaba un espacio muy valioso. Ahí fue cuando decidí que, aunque con mucha pena, debía deshacerme de ella, porque ya no tenía el espacio necesario.

Ante esta situación, la saqué de mi habitación y fue cuando ya nos pusimos en serio a mirar de arreglar los defectos que tenía. Mi padre arregló el sistema eléctrico, dando lugar a que las luces pudieran volver a encenderse. Por suerte, pueden activarse con un botón, porque el mando a distancia original no se conservaba. Finalmente, le arregló las dos ventanas que faltaban, y dan bastante el pego.

Después de todo aquello, ha tenido que pasar un año hasta que me haya decidido a ponerla en venta, junto a otras cosas. Miré por cuánto se estaban vendiendo y la mayoría están en mucho peor estado, muy cascadas, por lo que yo la publiqué a un precio razonable, a diferencia de otros que se pasan, cuando están igual o peor que la mía.

Pues ahora viene la parte más increíble de la historia. En menos de 24 horas desde que subí el anuncio, la vendí. Así, como leéis. Aluciné bastante. Varias personas me escribieron, pero preguntándome si tenía más cosas de Chabel (y las tengo, pero no las vendo, jeje), hasta que hubo una persona realmente interesada. 

Me hizo tremenda ilusión esta venta, ya que el chico al que se la he vendido me dijo que era un regalo sorpresa para su mujer, que siempre la quiso de pequeña, pero que todas las que veía estaban muy deterioradas, así que yo no podía estar más feliz al leer esto. La recibió ayer, así que espero que le encante. Creo que no puede haber una manera más satisfactoria de vender algo que sabiendo que quien lo va a recibir va a ser feliz.

Y, ahora sí, después de explicaros todo esto, pasamos a verla:











































Estas fotos son de hace un año, de ahí que todavía le faltaran las dos ventanas, la de la puerta izquierda y la del lateral superior derecho. También le falta algún otro detallito, como el intermitente izquierdo.

No os podéis imaginar lo grande que es este juguete, salvo que lo hayáis visto en directo y, creedme, pesa bastante (más de cuatro kilos y medio), por lo que la idea de ponerle un asa para transportarla está muy bien pensada. Eso sí, me cuesta imaginar a un niño o niña pequeño manejando semejante armatoste.

Me encanta su gama cromática, es ochentera a más no poder, por no hablar de los detalles. Desde las pegatinas con el logo de Chabel (me hace mucha gracia "...La aventura", en la parte de atrás) y Feber haciendo las veces de matrícula, pasando por el mecanismo de apertura y cierre de las puertas de la caravana, el volante, cambio de marchas, freno de mano, el limpiaparabrisas móvil, así como las ventanas abatibles del techo.

Es que es chulísimo todo. Me parece una idea genial que, encima de la litera, haya una gran ventana que se puede levantar, así es más cómodo jugar y poner las muñecas. La escalera y plataforma para poner una bicicleta están muy bien hechas, y me fascinan las persianas de las ventanas laterales. Que la puerta sea corredera y quede recogida arriba es muy ingenioso y permite jugar con todo el interior. 

Como veis, está muy "desnuda" de accesorios, ya que no se conserva la mesita y sillas plegables, así como la sábana (o saco) de la litera, a la cual se sube por una escalerita situada al lado del chulísimo tocador. Al lado hay una tele que, mirándola desde la perspectiva actual, se me asemeja más a un microondas 😂, que trae un primer plano de Chabel, diría que una de la colección Madonna. En el extremo opuesto están la mesita fija y dos asientos, que en origen venían con dos cojines muy finitos; yo diría que estos dos son de Chabel, pero no de la Supervan. En la cocina falta un par de cajones, pero la caja de comida (palitos de merluza) creo que es original. 

De los otros complementos conservados, hay un pescado (¿será original también?), un peine, que sí sé con certeza que venía con la caravana (el hueco al filo del tocador es para colocar un secador de pelo), un lazo, que diría que es de Chabel, pero no de aquí, y el dispensador de batido del Burger de Chabel, un accesorios chulísimo. 

Y ahora os la enseño con su propietaria, mi Chabel New Look, que la pobre no va ataviada para salir de aventura o al camping, la mía es muy fashion. Y, ya que estaba, aproveché para hacerle una buena sesión de fotos, que así con la peluca cambiada está bien guapa.




(¿os podéis creer que hasta este momento no vi que traía braguitas?)























¡Qué bonita es! Habéis podido apreciar las dimensiones, ¿verdad? Los de Feber decidieron hacer un vehículo a una escala absolutamente correcta en relación con la muñeca; es muy realista, a diferencia de los vehículos de Barbie y otras muñecas del estilo, donde las muñecas caben a duras penas...

















Estas fotos son de cuando ya estaban reparadas las ventanas y las luces. No se ven tan bien, pero es que tenía que hacerlas en penumbra para que se pudieran apreciar las luces funcionando.

¿No os parece una pasada? Me parece genial que haya luz en el habitáculo del vehículo, así como en la cocina, sobre los fogones. No obstante, las luces que más me gustan son las del tocador, que me parecen cuquísimas, y el accesorio que más me chifa es la tele, ¡es una pasada ver la carita de Chabel iluminada! Ya no se hacen juguetes como los de antes...

En fin, hasta aquí llega esta entrada. Imagino que os habrá sorprendido, más aún al saber que hacía casi una década que tenía este juguete y no os lo había enseñado hasta ahora, justamente cuando lo acabo de vender. Pues, por sorprendente que parezca, tengo unas cuantas muñecas que llevan casi los mismos años conmigo, pero no las he enseñado por aquí porque necesitan reparación y estoy intentando que me las arreglen... Ojalá os las pueda presentar algún día.

Espero que os haya gustado.

¡Hasta la próxima!

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