¡Hola! Vengo a presentaros la última muñeca que llegó estas pasadas navidades, de hecho, fue mi autoregalo por Reyes.
Se trata de una Mariquita Pérez, en concreto el conjunto Campestre, fabricado por la empresa homónima (aunque realmente la empresa que realiza las muñecas es Buzma), aunque desconozco en qué año fue lanzada. Mide 50 centímetros y está producida en vinilo.
(mariquitaperez.com)
Llevaba bastante tiempo queriendo una Mariquita Pérez. No es el estilo de muñeca que más me gusta, pero viendo fotos "en directo" o vídeos en YouTube me iban gustando más, sobre todo algunas modelos en específico. De hecho, si bien las más míticas y que mejor representan su época de esplendor son las de melenita corta y las de gruesos tirabuzones con sus vestidos y tocados de flor de pitiminí, yo veía más favorecida a la muñeca con otros peinados, ya fueran trenzas o coletas, e incluso con el pelo suelto.
Entonces, fui mirando y rebuscando, de entre todos los modelos disponibles que hay, que no son pocos, y me empecé a decantar por un par, que eran los que más me llamaron la atención y, curiosamente, son los que menos se parecen a los antiguos de los años 40 y 50, rompiendo con la estética clásica de esta icónica muñeca.
La mayoría de modelos tienen el pelo castaño y los ojos azules, pero también los hay que lo tienen rubio o pelirrojo, o bien los ojos marrones o verdes; además, existe también la versión mulata. La cuestión es que la otra que estaba en mi mente era la Yeyé:
(mariquitaperez.com)
Al final, me decanté por la Campestre, especialmente por su larga melena. No obstante, creo que me gusta más el conjunto de la Yeyé. Quién sabe, puedo comprarlo por separado, así que...
Os la enseño tal y como llegó:
La caja, que es enorme, es como las antiguas, de estilo de caja de zapatos, y emula a las originales con el célebre patrón de rayas rojas y blancas que acompaña a esta muñeca desde sus inicios y es su sello de identidad.
La verdad que la muñeca no venía muy bien sujeta, solo tenía un punto de sujeción, por lo que se iba tambaleando con el movimiento. Ah, y eso de que no le colocaran bien el gorro tampoco me gustó. Ya que las fabrican artesanalmente, pueden poner más atención a estos detalles.
El libro de familia, que hace las veces de certificado de autenticidad, me parece un detalle muy bonito y entrañable. También es una reminiscencia a aquellos antiguos, en un tiempo donde las muñecas (y digo en plural para aquellas niñas de buenas familias que podían permitirse varias, porque la mayoría no podían tan siquiera una) eran amigas y fieles compañeras, con su propia identidad y personalidad.
Y aquí ya la tenemos fuera:
Es más bonita en persona. Tiene una cara rechoncha muy dulce, y el vinilo suave y brillante le da ese toque antiguo, en reminiscencia a las muñecas de cartón piedra o celuloide. Su boca, de labios bien rojos, está abierta y muestra la lengua y dos de los dientes superiores. La nariz es muy grande, redonda y ancha, mientras los ojos, azules y durmientes, son también grandes y poseen pestañas injertadas en el párpado superior, mientras en el inferior están pintadas en un color tenue. Las cejas no llegan a verse, pero son alargadas, ligeramente arqueadas, de un solo trazo y en un color también suave.
El calzado consiste en unas botas altas de color beige que parecen ser de polipiel, imitación del cuero, y presentan una tira con hebilla que rodea por completo el zapato, mientras en la parte superior hay una solapa, en la zona central.
Algo que no me gustó es ver cómo una de las botas tiene el material arrugado, lo cual me hace pensar que, con el paso del tiempo se acabará pelando. Aun así, que ya la envíen así no me parece nada correcto, menos aún teniendo en cuenta el precio de venta...
El conjunto se basa en un pantalón de lana en verde oliva y un jersey de manga larga a rayas del mismo color, combinadas con verde y rosa chicle. Además, luce un cinturón del mismo color que los pantalones, con una hebilla circular decorativa.
Luce un gorro a juego con el jersey y rematado en la parte superior por unos hilos anudados. Este cubre su cabeza, dejando caer la melena, recogida en dos coletas con gomas de color rosa, a los lados de la cabeza.
Unas fotos:
Y ahora todas las muñecas que han llegado esta Navidad juntas:
Como veis, no pueden ser más distintas entre ellas... Creo que son un gran reflejo de mis gustos por las muñecas, tan dispares y eclécticos.
Me gustaría hacer una valoración sobre la muñeca. Me parece muy mona y de gran calidad, a pesar de que no me compraría ninguna más. En primer lugar, por su elevado precio. En segundo lugar, por su gran tamaño, que hace que ocupe mucho espacio. Y, en tercer lugar, porque sí es cierto que, viendo las fotos promocionales y de otros coleccionistas, esperaba algo más, y no me he visto cien por cien encandilada por ella.
Ahora os la enseño con otro de los regalos de Reyes, mi primer Monchhichi.
Yo las veo adorables juntas, el tamaño de la monita hace que sea ideal para que luzca como si fuera su peluche.
Y aquí la veis en la estantería, junto a las grandullonas de mi colección, también de 50 centímetros, las Hannah de Götz:
Antes de terminar, me gustaría enseñaros el regalo que le hicimos por Reyes mi pareja y yo a mi suegra. Se trata de una preciosa Las Amigas de Paola Reina, en concreto esta se llama Pili. La descubrí en las tiendas Abacus en el mes de julio y, desde que la vi, supe que acabaríamos regalándosela para Navidad. Tuve miedo de que se agotara en las dos tiendas que tengo cerca, pero la compramos durante el Black Friday.
Cuando ella la abrió, se quedó totalmente prendada. Le encantó su carita preciosa, así como el dulce aroma de vainilla que desprende. A mí me hizo muy feliz ver que le gustó tanto. Ahora la tiene bien expuesta, dentro de la caja, junto a la Nancy Blue Jeans de los 70 (la podéis ver aquí) que le regalamos por su cumpleaños el año pasado.
Y aquí la veis con mis muñecas de la misma línea:
Hasta aquí la entrada de hoy, espero que os haya gustado. En la próxima, conoceréis una muñeca que llegó a mí de forma totalmente inesperada.
¡Hasta la próxima!



