jueves, 15 de octubre de 2026

La posible italiana

¡Hola! Estoy de vuelta por aquí con la entrada que prometí. He tardado más de lo que esperaba en publicarla, y es que vengo de unos días complicados. 

Hace casi dos semanas, hubo unas lluvias tremendas y en mi pueblo, donde nunca pasa nada, hubo una inundación histórica y destrozos cuantiosos. Mucha gente lo ha perdido todo y el estado de las urbanizaciones de la montaña, donde yo vivo, es bastante complicado, llegando al punto en que hemos estado aislados de la civilización muchos días. En mi casa ha habido algún daño material, pero nada que no tenga solución. Estuve sin luz unos días y casi diez sin internet, por lo que no me era posible comunicarme apenas, ya que la cobertura del móvil brillaba por su ausencia. En fin, por suerte lo peor ha pasado y puedo enseñaros la muñeca que conseguí por 1 euro junto a la Nancy articulada pelirroja.






Esta muñeca de 45 centímetros me llamó la atención desde el primer momento que la vi, ahí tirada en el suelo del mercadillo. Estaba desnuda y con el pelo fatal, pero me gustó su cara. Yo apostaría que es de los años 70, probablemente de inicios, sino de finales de los 60. 

Al verle la cara, lo primero que pensé fue en Furga, aunque me extrañaba que hubiera una muñeca italiana junto a una Nancy y otra que parecía de las típicas vestidas de militar que se regalaban cuando los chicos iban a la mili. No tiene ninguna marca, ni en la nuca ni en la espalda, mientras Furga y otras fabricantes italianas las ponían, así que es muy enigmática, porque tampoco es del todo igual a la versión española que fabricó Durpe, llamada Katerin, aunque es parecida. 

En todo caso, es una muñeca muy bonita con una larga melena castaña rojiza, grandes ojos azules margarita durmientes con pestañas larguísimas, cejas arqueadas, nariz bien grandota y boca abierta de labios carnosos que deja ver la lengua y los dientes.

La ropa es... Bueno, la ropa es. No he podido encontrar nada mejor que ponerle. Su cuerpo tiene unas medidas que complican, y mucho, encontrar prendas que le sienten bien. La falda florada y los zapatos o patucos rosas los saqué de otro sitio (ya os hablaré de eso en otra entrada), pero le quedan niquelados. El jersey vino de regalo con los zuecos que compré para la Nancy y, para mi sorpresa, le queda bastante bien, un poco justo, pero bien. Y digo sorpresa porque quien me lo vendió decía que era para Nancy y, en cuanto lo vi en mano, supe que le vendría enorme, pero se me encendió la bombilla y me hizo un favor. ¿La ropa le combina? Para nada. Pero mejor eso que dejarla desnuda. 

Aquí podéis verla sin ropa:




Es una muñeca muy curiosa, está articulada en la cintura. Es un rasgo que la distingue de las otras muñecas que se le parecen.

Y así estaba al comprarla:



La verdad que cambió, y eso que no tenía los pelos tan esperpénticos como la Nancy...

Unas fotos:

















Ains, ¡qué bonita me parece! Me alegro mucho de haberla rescatado.



Y aquí la tenemos con la Nancy, que fue su compañera de aventuras y desventuras, hasta que las encontré. Si pudieran hablar, la de cosas que me contarían; deben haber pasado por muchas cosas.

Antes de terminar, os quiero enseñar la única muñeca que he podido encontrar que sea igual a esta, encima con la ropa original. Ahora mismo está a la venta en Wallapop y es rubia, con los ojos de un azul mucho menos intenso que los de la mía.






Me encantaría desvelar la identidad de esta muñeca... Ojalá algún día podamos ponerle nombre.

Espero que os haya gustado. Próximamente, más muñecas que han llegado inesperadamente.

¡Hasta la próxima!