miércoles, 14 de abril de 2021

Más juguetes de mi infancia

¡Hola! En esta entrada veréis más juguetes de mi niñez que estaban, o bien en baúles y armarios del sótano, o  en baúles a los que tengo acceso más directo.






Este es un juguete musical para bebés fabricado por Playskool, que en España se comercializó como Nana estrellitas y, a juzgar por la publicidad televisiva encontrada, llegó aquí en 1995, a pesar de que parece que se diseñó en 1993.

Mi madre recuerda que lo compró cuando mi hermana era un bebé, por lo que supongo que lo adquirió el año en que nació, en 1997. Después también lo utilizó conmigo y, una vez me hice más mayor, me encantaba girar la manivela y escuchar la relajante canción de cuna de Brahms. 

Os dejo el anuncio y un vídeo que he hecho para que veáis su funcionamiento:



No sé si podéis apreciar que una pieza se mueve, por lo que creo que el problema reside en que la luz, al haberse gastado las pilas, ya no funciona. Por lo menos habéis podido ver la proyección en el anuncio de televisión.









Este juguete es un tocador de la princesa Aurora, también conocida como la Bella durmiente. Nos regalaron a mi hermana y a mí uno igual (este que veis es el mío) un año en Reyes, en concreto una de mis tías. Incluía la pulsera con un corazón, puede abrirse y mostrar el espejo y, al apretar el botón en forma de corazón, emite sonidos (ahora tienen las pilas gastadas, después de tantos años).




Este es otro de esos juguetes que, aunque sea ideado para bebés, a mí me volvía loca jugar con él ya siendo más mayor. Es una televisión musical de Minnie Mouse, en la que aparecen Mickey y sus amigos. No sé de qué año es (finales de los 90 o principios de los 2000), pero está fabricada por Fisher-Price y mi madre me dijo que me lo regalaron en mis primeras navidades, por lo que lo recibí a finales del 2000 o a comienzos del 2001. 

Su funcionamiento es el siguiente: al girar la rueda y accionar el botón, la pantalla se desplaza y muestra una escena, al son de una música que jamás se me irá de la cabeza (me pasa igual que con las cajas de música, algo que también tengo pendiente enseñar por aquí).

Os dejo las imágenes en caja y un vídeo que he hecho para que veáis cómo funciona:



Fotos: carousel.sg


Se atasca un poco; los años no pasan en balde...













Esta videoconsola, la V.Smile de VTech, es uno de los mejores juguetes que he tenido. Salieron con los años varias versiones, pero esta es la primera y, para mí, la mejor. Me la regalaron el día de Reyes de 2006; recuerdo perfectamente que fuimos a casa de una de mis tías  y estaba allí, bajo el árbol y, cuando lo abrí, la ilusión que me hizo fue tremenda; supongo que la había visto anunciada en televisión y en catálogos y vi lo molona que era. 

Desde luego que era guay: una consola con juegos entretenidos y sencillos, fáciles para niños de corta edad y con contenido educativo que verdaderamente es útil para el aprendizaje; ¿qué más se le puede pedir? En mi opinión, nada; dudo mucho que hoy en día haya alguna consola que sea de este tipo (creo que no hay ninguna enfocada a niños pequeños y con juegos educativos).

Esta era la versión "femenina", ya que es rosa y viene con el juego de La Cenicienta (al que jugué hasta la saciedad y recuerdo perfectamente); también había la versión naranja que venía con uno de Winnie the Pooh. 






Como veis, lo conservo absolutamente todo.



El mando con joystick tiene un diseño muy asequible para niños e intuitivo. Además, permite girarlo para así adaptarse a diestros y zurdos.



Y aquí tenemos la consola. El plástico rosa ha mutado de color (¿por qué me pasa con todos los juguetes de este tono?) y se ha vuelto más apagado y sucio.

La consola no funciona... Por lo menos no lo hacía la última vez que la usé, hace años. No sé por qué, pero hubo un día en que quise usarla y, al darle al botón de encendido, no hacía nada pero la luz estaba encendida. Entonces le di al botón de apagado y también se quedó la luz encendida, algo que no debe pasar durante mucho rato, y cuando intenté encenderla de nuevo ya no hizo nada más. Me dio una pena tremenda, porque la de horas que hemos pasado jugando mi hermana y yo son inolvidables.

Por supuesto, nos gustaba tanto que nos fueron regalando más juegos, a cada una en nuestros cumpleaños. Aquí los veis todos:









Todos son míos, a excepción del de Aladdín (que nos encantaba) y el de Zayzoo (este no estaba mal, pero al no ser de ningún personaje conocido, sino una creación de VTech, tenía menos gracia). El de La Sirenita fue el segundo que tuvimos, me lo regalaron en mi séptimo cumpleaños, si no recuerdo mal, y me acuerdo de todos los juegos; me lo pasaba pipa. El de las Bratz, que también nos gustaba mucho, lo recibí después.


Si os fijáis, la tapa del compartimento de las pilas aún conserva el color original que tenía toda la consola.




Este mando se lo compraron a mi hermana al cabo de un tiempo, ya que no era muy práctico tener uno solo, lo que significaba que había que turnarse para jugar; con esto se solucionó el problema y podíamos jugar a la vez, lo cual lo hacía más divertido.

Podéis comprobar que es un poco distinto porque tiene una especie de "pizarra" táctil, así como un lápiz. Esto es porque es posterior y parece que en algunos juegos que salieron después debía haber opción para dibujar y los primeros mandos no lo permitían.












Esta es la V.Smile Pocket, que salió unos años después de la original, y creo que se la regalaron a mi hermana en Reyes de 2007. Supongo que se la compraron para que ella tuviera la suya propia, que tenía la ventaja de ser portátil. 

Venía con el juego de Zayzoo, aunque compartíamos los juegos y usaba el resto. A mí también me la dejaba usar si estábamos fuera de casa. Cuenta con la opción de cambio de botones, para adaptarlos a diestros o zurdos, mediante una palanca. La última vez que la usé funcionaba, aunque se le gastaron las pilas.








Este curioso juguete es de mi hermana y creo que lo recibió en las Navidades de 2007-2008 (no sé si por parte de Papá Noel o los Reyes Magos). Es una bolsa de Barbie, en concreto de la película "La princesa de los animales", e incluye una libreta y una linterna. El sistema es bastante curioso porque los rotuladores que traía permitían, junto al diseño de los hojas, que no se pudiera leer lo escrito a simple vista, por lo que es una especie de diario secreto. Para poder ver y leer el contenido hay que encender la linterna y enfocar la luz al papel.












Este es el castillo de la película Shrek 2, de la popular y clásica línea Exin Castillos, aunque por aquellos años su fabricante, Exin, ya no existía, por lo que la empresa Popular de Juguetes adoptó la marca.

Es de 2004 y me lo regalaron a mí, supongo que en Navidades, aunque no lo recuerdo. Lo que me parece super curioso es que fuera para mí y no para mi hermana, ya que ella siempre ha sido muy habilidosa y le gustaban mucho los puzzles, las manualidades y todo aquello que tenga que ver con crear y construir (yo siempre fui muy torpe y básica; me gustaban las muñecas y los peluches); mi madre me ha dicho que me lo regalaron para ver si me animaba a hacer esta clase de cosas y aprendía, pero no sé yo... Eso sí, una vez me hice más mayor sí que jugué y lo tuve montado durante mucho tiempo encima de un baúl en la sala de juegos, exhibiendo con orgullo mi obra, ¡jajajaja!



Aquí veis que conservo todas las piezas, pero no lo iba a montar porque, aunque se hace relativamente rápido, lo guardé todo de nuevo al fotografiarlo (aunque ahora puedo acceder a ello sin problema). Incluía las figuras de Shrek, Fiona y Asno, pero parece que este último se perdió y, bueno, Fiona ha perdido algo por el camino (aún me pregunto cómo debió pasar)…




Para mí lo más divertido era usar las trampas, como la trampilla que hacía caer a los muñecos y, sobretodo, la plataforma que tiene una especie de botón que hace que las figuras salgan catapultadas por los aires; no habré hecho eso yo veces...











Este es uno de esos juguetes que me alegro muchísimo de conservar. Se trata de la Polera de Famoplay, distribuida por Famosa (la fabricó la estadounidense Wham-O), que llegó a España en 2002, aunque a mí me la regalaron bastantes años después (me da la sensación de que fue en 2006), puesto que siguió en venta mucho después, al igual que la archiconocida Heladera Famoplay.

Recuerdo perfectamente que un fin de semana por la tarde fuimos a mi querida tienda Toys "R" Us (cuando me enteré que esa inmensa tienda, uno de mis lugares favoritos en el mundo cuando era niña, cerró el año pasado, me dio muchísima pena...) y mi madre y mi hermana entraron para comprar regalos para mi cumpleaños, mientras mi padre y yo paseamos un rato. Este regalo fue una tremenda sorpresa y me hizo muchísima ilusión pensar que podríamos hacer polos tan guais de forma casera. 

Os dejo el anuncio de la polera y, por qué no, los de la heladera:





(todavía me sé esta canción de memoria...)






Lo conservo todo, como veis. Y os preguntaréis, ¿cómo funciona? No va con pilas ni hay mecanismos muy sofisticados, simplemente hay que meter sal marina en el recipiente circular, añadir los moldes metálicos (rellenos de la sustancia de la que se quiere hacer el polo; en nuestro caso solíamos hacerlos de limonada y otros refrescos, así como zumo) a los que se les ensartan los soportes azules para poder agarrar los polos y girar la manivela durante quince minutos (sí, habéis leído bien: un cuarto de hora sin parar, lo cual es bastante cansado y teníamos que irnos turnando; este es uno de los motivos por los que no hemos usado en exceso este juguete).

Una vez terminados los polos hay un surtidor en el que colocar siropes para mojar el polo y también elementos decorativos (lo que se conoce como topping), aunque solíamos comerlos sin añadirles nada. Aún así, yo siempre soñé con tener unos tan suculentos como los que aparecen en las imágenes de la caja...








También conservo este libro de recetas e instrucciones.








Y, como siempre me gusta dejarme lo mejor para el final, llegamos a lo que es, para mí, la joya de la corona; uno de mis juguetes favoritos de todos los tiempos, de esos que no quiero perder por nada del mundo. Se trata de Yano Libro cuenta cuentos, un juguete de The Original San Francisco Toy Makers que aquí llegó de la mano de Famosa, en 2004, si no recuerdo mal (supongo que yo lo recibí en las Navidades de aquel año).

Este juguete surge de Yano cuenta cuentos, un muñeco interactivo que se movía mientras explicaba historias. Llegó aquí en 2001 y estuvo muchísimos años en venta, incluso sacaron versiones posteriores con algunos cambios. Mis primos lo tuvieron, pero daba bastante mal rollo. De hecho, mi madre dice que me regalaron esto porque seguro que me daría miedo (a ella tampoco le parece muy agraciado), ya que a mí me daban miedo muchísimas cosas (solo os diré que, en mis primeros años de vida, cada vez que veía a Papá Noel me ponía a llorar...). Qué bien hizo en comprar esto, porque me parece infinitamente mejor. 

Aún tengo la tapa del compartimento de las pilas, pero no está atornillada porque, hace unos pocos años, decidí abrirlo para sacarlas y, como era esperable, tenían fugas y dejaron un poco sulfatados los contactos. Aún así, me ha pasado con muchos juguetes pero no me preocupo porque mi padre sabe arreglarlo (a saber cuándo lo hace, pero sé que cuando lo haga acabará todo solucionado).

Os dejo el anuncio del muñeco:


En la publicidad se ve más afable que en vivo y en directo, porque mis primos lo tenían hecho un asco y daba grima solo de verlo...

Y el anuncio de mi juguete:


Mucho más mono y simpático, en mi opinión.







He jugado tantísimo con este juguete que recuerdo a la perfección todo lo que decía (también influye el hecho de que las pilas durasen hasta hace pocos años, por lo que lo tengo bastante reciente). Al encenderlo, sonaba una voz mientras la boca de Yano se movía diciendo "Hola, mi nombre es Yano. ¡Érase una vez el país de las hadas!".

A partir de ahí, había varias opciones y podías elegir que te explicara un cuento o que creara una historia mezclando las viñetas de historias distintas. Yo solía hacer esto manualmente, es decir, iba pulsando los botones que quería para inventar un cuento disparatado. ¡Aún recuerdo perfectamente la entonación con la que decía las palabras de cada viñeta!

En fin, pues hasta aquí esta recopilación de juguetes de mi niñez, que tantos buenos recuerdos me traen y tan feliz me hacen por seguir conmigo. Todavía me quedan más, así que será cuestión de irlos enseñando poco a poco a base de varias entradas ;)

Espero que os haya gustado.

¡Hasta la próxima!

18 comentarios:

  1. Pues me ha encantado!
    las cosas que guardamos de la niñez, la mayoría de las veces, al volverlas a encontrar,son verdaderos tesoros! Esas cajas musicales a mí siempre me han fascinado, las video consolas hubo muchas y hay un sinfín de ellas. los juguetes nos traen unos bonitos y entrañables recuerdos siempre. Besos Marina! (:

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    1. ¡Hola Belo! Me alegra que te hayan gustado los juguetes, tienes razón en que lo más bonito e importante es que nos hagan revivir esos años en los que todo era inocencia y felicidad. Me alegra saber que se siguen haciendo consolas educativas, como ahora veo que niños muy pequeños ya están en redes sociales y, si juegan a videojuegos, son para adolescentes o adultos pues creía que esto había pasado a la historia. ¡Besos!

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  2. ¡Hola, Marina! Ay... A ver, no sé por dónde empezar de la ilusión que me ha hecho ver algunos juguetes que también había en mi casa jajaja El juguete musical de Playskool debieron comprarlo para mi hermano Rodrigo (95) o mi hermana Paloma (98) Yo ya no era tan pequeñita, pero me hacía mucha gracia. Me encantaba ese proyector de lunas y estrellas de la parte superior, era una pasada. El otro que tuvimos fue el del libro de Yano, que ya sería para mis hermanas más pequeñas. Me acuerdo de la voz tan peculiar que tenía Yano, a mi hermano y a mí nos encantaba mezclar cuentos y que saliesen tramas bastante absurdas 😂 Todavía me acuerdo con el tono con el que pronunciaba las frases. 'Y convirtió la paja... en oro' Ay, ¡era muy chulo! Y coincido contigo en que el Yano Cuentacuentos original era algo siniestro, me daba mal rollo solo viendo el anuncio.

    Todo lo demás también me encanta, ¡sobre todo la consola y la polera! Qué chulas son. Y, de verdad, ¡qué lista has sido al conservar todos estos tesoros! Me alegro muchísimo de que todavía los tengas y puedas disfrutar de ellos.

    Yo echo de menos algunos. La agenda interactiva de Harry Potter de Hasbro, mi perrito Poo-chi, la mansión de Casper, mis proyectores para calcar figuras de moda... Y otros tantos que ahora mismo no me vienen a la mente. Alguno a lo mejor te suena de haberlos visto investigando por ahí o incluso de la época de tu hermana, que es dos años menor que mi hermano.

    Como siempre, gracias por esta entrada tan estupenda :) ¡Espero desde hace tiempo la de las cajitas de música, qué ganas de leerla!

    ¡Un besazo!

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    1. ¡Hola Paula! De verdad que la ilusión tremenda la tengo yo al leer tu comentario, ¡qué fuerte lo de Yano! Es que cuando has dicho la frase del cuento de Rumpelstiltskin la he oído en mi cabeza, ¡es una de mis favoritas! Esa y "se sentó, y desayunó en la mesa", me matan, ¡jajajaja!
      Ya veo que no soy la única a la que le producía fascinación el proyector de Playskool ya siendo mayor. La verdad es que el efecto de la proyección es precioso y la música, por mucho que crezcas, sigue relajando como si fueras un bebé.
      Hubo muchos juguetes que fueron a la basura pero estos, por suerte, se salvaron de la "quema". Yo supongo que fue porque los usé durante más tiempo y les tenía aprecio, aunque hay muchas otras cosas que me encantaban y se quedaron por el camino. Justamente mi hermana tuvo un juego de calcar ropa en figuras, pero ya no lo tenemos. Y la mansión de Casper no la tuvimos, pero sí mis primos y era muy chula.
      ¡Besos!

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    2. ¡Ay, me encanta! Jajajaja es que tenía voz de señor mayor muy sabio y usaba un tono tan peculiar... Con esos silencios de inflexión entre frases. Me acaba de venir el flashback de 'Se sentó y desayunó en la mesa', ¡me encanta! Todavía hoy, si mi hermano y yo nos acordamos de Yano, decimos la frase de la paja y el oro dejando silencios superlargos entre medias jajaja Cuando tu padre lo arregle me mandas un vídeo recordatorio. Qué tiempos los del viejo Yano...
      ¡Un besote!

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    3. Yo hago lo mismo, cada vez que saco el juguete o lo recuerdo digo la frase de la paja y el oro y, especialmente "hola, mi nombre es Yano". A mí me recuerda un poco en la entonación a Félix Rodríguez de la Fuente :)
      ¡Un beso!

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  3. ¡Hola Marina! ¡Wow que pedazo de entrada! Me ha traído muchos recuerdos sobretodo Yano y las figuras de Shrek, ya que aunque no tuve el castillo tuve unas figuras muy similares. ¡Que Flashback me ha entrado con la V.Smile! Me acuerdo que quise pedírmela por los reyes pero nunca la llegué a tener (porque al final siempre me acababa pidiendo la muñeca de la película de Barbie de ese Año XD) me ha sorprendido mucho que hubiera un juego de Bratz para esa consola, ya que pensaba que solo había de Disney, ¡Besos!

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    1. ¡Hola Jem! Me alegra haberte traído recuerdos. Es una pena que no tuvieras la V.Smile porque era genial, con juegos super divertidos y asequibles para niños pequeños (yo debo confesar que, aunque ya fuera un poco más mayor y tuviera la Nintendo DS, seguía jugando con ella). El juego de las Bratz fue el último que tuve pero me gustaba mucho, recuerdo muy bien los juegos que tenía; eso sí, nunca entenderé por qué las Lil' Bratz tienen nombres distintos, ¡si está claro que son los mismos personajes que las Bratz! Ah bueno, yo también (y mi hermana) pedía cada año las Barbies de las pelis de turno; a veces caían y a veces no (teníamos la suerte de que, como el cumpleaños de cada una cae en primavera y otoño, justo cuando salía cada película, pues también las podíamos pedir). ¡Besos!

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  4. Hola Marina, guapa! El nana estrellitas también lo tuvo mi hija, préstamo de sus primas María y Marta (la que es de tu edad). También le prestaron un ordenador Vtech, pero era distinto al tuyo. Dices que el plástico rosa sufre mutaciones: y tanto! Silvia tuvo una pizarra mágica de Barbi que era súper chula, y cuando la tiramos hace unos años era horrorosa. El rosa era desvaído y la pizarra que había sido blanca era de un color amarillento horroroso. Y eso que estaba en un armario, protegida de la luz. El cansancio de los materiales está comprobado.
    Me ha encantado lo de la polera, pero claro, lo de darle a la manivela es un rollazo, así que ya imagino que tras las primeras veces, pasó al ninguneo absoluto.
    Nostálgica y bonita entrada la de hoy!
    Besitos

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    1. ¡Hola Rosana! El Nana estrellitas parece que fue un juguete bastante popular, he visto que incluso en 2004 lo seguían vendiendo aquí. Sobre ordenadores de VTech, tuvimos uno muy gracioso pero las pilas tuvieron muchas fugas y acabó en la basura, pero hay otro de mi hermana que era verdaderamente divertido y entretenido y aún lo conservamos, así que no descarto que salga algún día en el blog.
      Lo del plástico rosa es ciertamente increíble, ¡me pasa con todos los juguetes de este color! Creo que ya os lo he comentado en otras ocasiones, como con el castillo de Cenicienta, un coche de Polly Pocket... En fin, no sé qué tiene este color, pero con otros tonos no sucede.
      Has dado en el clavo con la polera; jugamos con ella unas cuantas veces y nos cansamos, pero luego la volvimos a usar alguna vez más, pero solamente en verano.
      ¡Besos!

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  5. Hola Marina, qué chulada de entrada, menuda colección de juguetes bonitos, me encantan. Mi hija que tiene un año más que tú tuvo un ordenador de Vtech pero diferente al tuyo, que me encantaba, pero que no conserva. También la tele de Minnie, pero con otro personaje, la patita Daisy. Hay que ver la de juguetes que has tenido y qué mérito tenerlos tan bien guardados y conservados. A mí todos esos juegos mecánicos interactivos me han gustado siempre mucho.
    Besos.

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    1. ¡Hola Ilona! Pues esto debe ser una pequeña parte de todo lo que tuvimos mi hermana y yo, y mira que nunca hemos sido unas mimadas, porque solo nos regalaban cosas en ocasiones especiales como las Navidades o cumpleaños. Los ordenadores de Vtech de aquella época eran geniales, muy didácticos e "inocentones"; ahora los niños usan directamente los de verdad, móviles, tablets... No sabía que hubiese una tele musical de Daisy, solamente había visto de Mickey y Minnie, así que gracias por el dato, la buscaré.
      ¡Besos!

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  6. Hola, quisiera tu ayuda quisiera saber acerca de una muñeca q tuve hace de niña, creo q s una sweet love pero cuando busco no aparece, la muñeca era: cuerpo blando, con las manos y cara de plastico (s decir vinil), si le acercaba el tetero q era lo unico q traia (creo) hacia sonidos tipo (shop, shop) tenia un botoncito en la pierna si lo apretabas reia y movia manos y piernas (q eran blandas totales) si le apretabas el pecho lloraba, venia en teala roja y azul con unos diseñitos, y una capuchita no gorro capuchita, si me pudieras orientar, t puedo mandar una foto antigua...

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    1. ¡Hola Scarleth! Si te refieres a las My Sweet Love de Famosa, no las había con cuerpo blando, por lo que no puede ser esta muñeca. La verdad es que me ayudarías mucho al pasarme la foto ;)
      Te dejo mi correo:
      marinagonzalezfernandez7@gmail.com
      ¡Un saludo y espero serte de ayuda!

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  7. Hola Marina, qué entrada más chula, me ha gustado ver tus juguetes de cuando eras pequeña, algunos juguetes dejan de funcionar cuando están un tiempo sin usarse, a nosotros nos pasó hace muchos años con un Furby de mi sobrina y hace menos años con el Winnie de Pooh cuentos y canciones de mi hija, no le he tirado porque es una chulada de juguete, creo que se tiene que poder reiniciar de alguna manera.
    Besos

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    1. ¡Hola Maribel! La verdad es que es una pena cuando los juguetes se estropean, pero siempre se intenta buscarles arreglo (hay gente con mucha maña que puede conseguirlo o enseñarte a hacerlo) y, si no puede volver a funcionar, por lo menos queda como recuerdo de unos bonitos tiempos.
      ¡Besos!

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  8. Qué suerte que conserves tantos juguetes de tu niñez. Yo también he intentado guardarle alguno a mi hija pero es imposible conservar todo por falta de espacio.
    Me ha hecho especial ilusión ver el último, el libro de Yano lo heredó mi niña de su prima mayor y lo escuchó muchísimo. Luego lo donamos a un mercadillo solidario del cole.
    En referencia a la pérdida de color de los plásticos hay una solución muy eficaz, es aplicarle peróxido de hidrógeno del que se puede encontrar en tiendas de peluquería que se usa para los tintes. Hay algún que otro tutorial por internet. Yo lo he puesto en las puertas de una cocinita y me ha quedado genial.
    Besos

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    1. ¡Hola Maramini! En mi caso es igual, mis padres tampoco pudieron conservar todos nuestros juguetes porque tuvimos muchos y es imposible tenerlos todos guardados, y luego hay muchos otros que se rompieron o estaban en muy mal estado. Me alegra que te haya traído recuerdos el libro de Yano, ya veo que fue un juguete popular.
      Y gracias por el consejo para revertir la mutación de color en el plástico rosa, buscaré tutoriales y también el peróxido.
      ¡Besos!

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