¡Hola! He decidido hacer una serie de entradas distintas a las habituales con aquellos hallazgos sobre muñecas que hago y me resultan curiosos. ¿El por qué de hacer algo así, más reducido y con una "categoría" específica? Porque la información que he encontrado es tan escasa que no creo que permita hacer una entrada de tipo enciclopédico, como la mayoría del blog y, además, se trata de cosas puntuales que me han llamado la atención.
Hoy es el turno de Pierina, muñeca que much@s ya conocéis y me apasiona, pero en este caso se trata de su versión producida al otro lado del charco, en concreto en Brasil por la juguetera Trol. Fue lanzada en 1961, por tanto, un par de años después de su creación e irrupción en el mercado español.
Como veis, el cuerpo es exactamente igual al de la muñeca original, pero su cara se ve algo distinta. Es evidente que tiene que ver con el hecho de que el pintado de los rasgos era artesanal y, por lo que se ve, no se hacía del mismo modo en España que en Brasil. Le veo la expresión diferente y creo que un punto clave es el color de labios, ya que la Pierina española los tenía pintados de rojo en la mayoría de casos, algo que con la brasileña no sucede; esto hace que esa imagen pícara y seductora quede difuminada y nos encontremos ante un grado de dulzura e inocencia mayores. También le veo la mirada diferente porque los ojos no son exactamente iguales y las cejas, otro elemento crucial, están dibujadas de otro modo, por lo que no están tan arqueadas y son una única línea bastante menos llamativa que las de la muñeca de Famosa, que le aportaban muchísima personalidad.
El pelo tiene variedad de colores, como sucede con la muñeca original, aunque no hay presencia del típico peinado garçon (es decir, melena muy corta) que lucían la mayoría de Pierinas españolas (así como Guendalina), sino melena corta rizada con mucho volumen. La ropa tampoco es exactamente igual pero mantiene el mismo estilo de vestidos cortos que siguen la moda de la época; quizá los brasileños son más infantiles, mientras algunos españoles son más juveniles y estilizan su esbelta figura.
La Pierina brasileña tuvo gran éxito a comienzos de los 60 y amplia presencia en los medios, ya que contó con numerosa publicidad en prensa y televisión y, además, protagonizó algunos reportajes en revistas. Parece que su andadura terminó a mediados de la década, sobre 1964 y, a pesar del éxito, es muy difícil de encontrar.














