¡Hola! Estoy de vuelta para presentaros un muñeco muy especial, se trata del primer modelo de Nenuco, que fue lanzado por Famosa en 1977.
Este muñeco no es una adición para mi colección, sino para la de mi suegra. Ya comenté que le encantan las muñecas y tiene muchas con trajes típicos regionales y de países en una vitrina, así como alguna otra en su dormitorio. Le hemos ido regalando varias muñecas, como tres Barriguitas del mundo, la Nancy Blue Jeans de los 70 y una Las Amigas de Paola Reina.
La cuestión es que ella ya me había explicado qué muñecas tuvo en su infancia, que tanto adoraba y le tiraron a la basura sin avisar, y yo me decidí a recuperar sus favoritas. Yo creía que Nancy era su muñeca favorita, de la cual tuvo una rubia y la Blue Jeans, que le regaló su hermana mayor y adoraba. También tenía varios conjuntos originales y el cabás. Así fue como decidí que, para su anterior cumpleaños, ella debía recuperarla (podéis ver la entrada aquí.) Se murió de la ilusión, como también le pasó con la muñeca de Paola Reina, que le regalamos los pasados Reyes (la podéis ver al final de esta entrada), mientras las Barriguitas fueron en los Reyes del año anterior (las podéis ver al final de esta entrada), que le encantaron por ser de países del mundo, además del hecho de que de pequeña tuvo uno rubio con el pelo rizado y vestidito azul, así como la trona y, cree recordar, la bañera-ducha.
Pues bien, el caso es que ella me comentó que tuvo a Nenuco, pero nunca lo había dicho con mucha efusividad. Pero, el día que le enseñé el libro "Toyland: made in Spain" y estuvimos un buen rato ojeándolo, le vinieron muchísimos recuerdos a la mente, recordando que también tuvo a Lesly y algunos conjuntos, al muñeco Bebé Tragoncete de Toyse, del cual recordaba su mecanismo a la perfección, a Baby Mocosete e incluso recordó que tuvo una Sindy, a la cual había olvidado por completo. También reconoció muñecas de sus hermanas mayores, como Luchy Mamá de Jesmar o Virginia de ICSA, lo que también le hizo mucha ilusión.
Pero, sin duda, lo que la volvió loca de ilusión fue ver a Nenuco, que dijo que era su muñeco favorito, del que se enamoró nada más lo vio, que fue lanzado cuando ella tenía 10 años. Me explicó que recordaba perfectamente el dinero que ahorró para comprarse el muñeco, cómo fue a la juguetería con su madre y lo eligió, dudando entre el del trajecito azul, el niño, y el rosa, la niña; este último modelo desaparecería pronto, para ser sustituido por Nenuca Corazón. Me dijo que recordaba perfectamente la caja, el olor del muñeco, el orinal con un patito... Pero cuando vio las fotos de los trajecitos se volvió "loca". En concreto, al ver el conjunto Playa, compuesto por un albornoz y braguitas de bañador. Lo tenía totalmente olvidado y regresó a su memoria pero, al ver el mordedor que traía consigo, la ilusión fue mayúscula, porque le encantaba. Yo aluciné, nunca la había visto tan contenta e ilusionada, realmente estos recuerdos de su infancia son muy dulces y felices. Además de este conjunto, también tuvo el Mono que, paradójicamente, es un pijama, de esos tan monos con gorrito. Pero es que, además, tuvo muchos accesorios, ya que su hermano mayor le regaló la silla de baño, y también tuvo la cuna, la cestita y el maletín. Vamos, que a su Nenuco no le faltaba de nada, vivía a cuerpo de rey, jeje. Podía notar que fue muy importante para ella.
Ante esta situación, tuve bien claro que había que devolverle en su cumpleaños a su querido Nenuco. Busqué y aprecié que sus precios no están para nada inflados, al contrario que los de Nancy, por lo que lo teníamos más fácil. Busqué uno que fuera el original, con el traje del lanzamiento y que tuviera los ojos con iris margarita. Encontré uno a un precio más que razonable y estaba en bastante buen estado, por lo que no lo dudé ni un momento.
Y aquí lo tenéis.
No me digáis que no es una monada. El conjunto es muy sencillito, se compone de pañal blanco con bordes azules y lazo del mismo color, que lleva unas braguitas debajo, más la camiseta sin mangas, también blanca y con bordes azules a la altura de los hombros y cuello. El toque más original son los bordados de los bajos de la camiseta, en blanco y rosa, con agujeros y motivos florales. Nunca había visto la versión en la que se combinaban ambos colores, solo en azul y rosa, respectivamente, por lo que esta debía ser una versión menos recurrente o, al menos, no salía en catálogos.
Y qué decir de su carita. Es toda ternura, con esos mofletes tan gordos e inflados y la boquita abierta, con orificio para introducir el biberón, ya que hace pipí y babitas. Tiene nariz chata, cejas marrones cortitas y unos preciosos ojazos azules de iris margarita; cómo me gustan... Cuando los empezaron a hacer con iris moderno perdieron mucha expresividad. Y su pelito es corto, rubito y liso, con flequillo que le tapa la frente.
Aquí podéis ver cómo venía. Lo único que tuve que hacer fue pasarlo por spa, limpiando su cuerpo y, sobre todo, lavando su pelo, que venía bastante despeinado. Por lo demás, estaba bastante bien, aunque con signos del paso de los años, como la goma descolorida con respecto al plástico del tronco, además de uno de los ojos, que está atascado y no se cierra, pero que no me atreví a arreglar porque lo vi muy arriesgado. Digamos que tiene "marcas de guerra", que demuestran que fue jugado, pero también querido.
Unas fotos:
Pero la cosa no termina aquí. Yo vi que a mi suegra le hizo tantísima ilusión el conjunto Playa, con el que tanto jugó en su niñez, que me decidí a buscarlo. Y tuve suerte, porque encontró uno en perfecto estado y baratísimo, así que no lo dudé y se lo regalé. Lo que no pude encontrar fue el mordedor, que tan grabado tenía en su memoria.
El conjuntito es simple pero muy cuco. Se compone de braguitas de bañador en azul marino y un adorable albornoz con capucha a rayas blancas y azul marino, que se cierra con un lazo del mismo color y tiene, como elemento decorativo, un parche que representa un pez, con cola azul y el resto del cuerpo a cuadros blancos y rojos, con un ojo negro.
Más fotos:
Es una cucada. Cuando le enseñé el muñeco a mi madre con el conjunto, a parte de decirme que lo recordaba, también comentó que así está muy mono. Teniendo en cuenta que ella nunca ha sido de muñecas, me hizo ilusión oírlo.
Tiene cara de angelito... Es totalmente normal que encandilara a mi suegra en su niñez, así como a miles de niñas más, y que siga siendo, a día de hoy, el muñeco bebé más popular, aunque su cara ya no sea la misma.
Y aquí le veis con mi Nancy articulada. Podrían ser perfectamente hermanos, rubios de ojos azules y tan blanquitos... Qué muñecas más bonitas hacía Famosa.
Para terminar, os explico qué tal fue el cumpleaños. No se esperaba para nada los regalos. Cuando abrió el muñeco, se quedó pasmada viendo que era exactamente igual al de su infancia, y se puso contentísima; de hecho, no paraba de mirarlo y cogerlo. Cuando abrió el conjunto, que dejé para el final, ahí sí que se quedó de piedra. Le hizo aún más ilusión si cabe. No podía creerse que lo había recuperado. Alucinada, me preguntaba que cómo lo había conseguido. Al cabo de un rato le cambió la ropa y lo dejó con el trajecito puesto. Días después me dijo que está encantada con todo, que lo mira todo el rato y, cuando no piensa en él y lo vuelve a ver, no puede evitar cogerlo y mirarlo desde todos los ángulos, como si fuera una niña pequeña. Y yo tremendamente feliz de que así sea.
Espero que os haya gustado esta bonita historia. En próximas entradas os enseñaré mis nuevas muñecas.
¡Hasta la próxima!