miércoles, 29 de julio de 2020

Gracielita

¡Hola! Hoy vengo a mostraros una antigua muñeca.

Gracielita es una muñeca creada por la fabricante de muñecas argentina Eidema, propiedad de Eduardo González, que la lanzó al mercado en 1953. Inicialmente medía 55 centímetros y estaba fabricada en pasta, con articulaciones en cabeza, brazos y piernas. Con el paso de los años se fabricaron modelos en otros tamaños, de 52 y 60 centímetros. Sus ojos son azules y basculantes y su pelo es una peluca pegada a la cabeza de cabello natural o sintético. Se fabricaron modelos normales y con mecanismo andador.

La muñeca representa a una niña de clase media de la época, con un amplio guardarropa para vestir conjuntos apropiados para cada ocasión, que podían adquirirse por separado. Entre ellos se encuentran vestidos cortos y veraniegos, lisos o estampados, conjuntos de blusa y falda corta o pantalón, abrigos, ropa de baño o vestidos más especiales, como el de bailarina o primera comunión. Cabe añadir que contó con diversos accesorios, así como mobiliario de gran calidad, como los muebles de su dormitorio (cama, cómoda, armario), de la sala de estar (mesa y sillones) e incluso un piano.

En cuanto a su cabello, podía ser de diversas tonalidades, como el color caoba o el rubio intenso, a pesar de que había otros como el negro. La melena solía ser corta y con bucles, aunque también podía ser lisa y ahuecada o más pegada a la cabeza. También era común encontrarla con recogidos, como un moño atado con un lazo o bien trenzas, ya sean dos a cada lado de la cabeza o una sola cayendo en cascada. 

En 1954 se producen cambios técnicos y la composición de la muñeca varía, ya que la cabeza pasa a ser de plástico rígido, mientras el cuerpo sigue siendo de pasta. Este modelo no duró demasiado, puesto que, en 1955, pasa a ser fabricada enteramente en vinilo, por lo que es publicitada como una muñeca irrompible. En 1963 empieza a fabricarse en plastisol, un plástico más ligero pero que sigue siendo resistente y la hace más suave al tacto y realista. 

Esta muñeca, caracterizada por su cara alegre, contó con dos tiendas propias, una de ellas muy próxima a las de Marilú y Mariquita Pérez, las muñecas de mayor éxito en el país. Tanto en estos locales como en otras jugueterías era objeto de escenas pintorescas en los escaparates; incluso una niña llamada Graciela Vázquez publicitó a la muñeca. 

Gracielita tuvo mucho éxito durante los años 50, convirtiéndose en una rival potencial para Marilú, una muñeca mucho menos accesible por su precio. De hecho, la muñeca de Eidema fue creada para poder llegar a familias con un poder adquisitivo inferior. Tuvo una amplia cobertura publicitaria en todos los medios de la época, tanto la prensa infantil como programas de radio y televisión. Fue una sensación entre el público de menor edad y supo sobrevivir a su competidora, en un contexto en el que las muñecas de plástico se impusieron en el mercado, y siguió fabricándose hasta 1966.

En definitiva, Gracielita es una de las muñecas argentinas más populares de mediados del siglo pasado, bastante difícil de encontrar a día de hoy. Los modelos que más éxito tuvieron fueron los de vinilo, por lo que son los que menos cuesta adquirir. 

















































Fotos: todocoleccion.net, juguetessintiempo.blogspot.com, pinterest.com, articulo.mercadolibre.com.ar, todofiguras.blogspot.com, coleccionablesenlatienda.blogspot.com.

Espero que os haya gustado.

¡Hasta la próxima!

16 comentarios:

  1. Hola Marina, qué mona Gracielita, me gusta en las fotos en las que está vestida de bailarina :-)
    La verdad es que el plástico supuso una revolución en el mundo de los juguetes, haciéndolos accesibles para todos los bolsillos. Yo me alegro que esta niña sobreviviera al reinado de Marilu, había que democratizar la industria juguetera y llegar a todos los niños. Algo así fue lo que pasó en España con Famosa, y yo creo que mi generación, la de los que ahora estamos en la década de los 50 fuimos los primeros niños en tener muchos juguetes, o al menos varios.
    Besos.

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    1. ¡Hola Ilona! A mí también me gusta mucho la bailarina, el vestido y las zapatillas son preciosos.
      Tienes razón en que Famosa fue una de las fabricantes que democratizó las muñecas, aptas para la mayoría de bolsillos, además de las que surgieron tras abandonar esta entidad, como Toyse, Vicma, BB... U otras familiares como Jesmar, etc.
      Mis padres nunca han vivido con lujos, provienen de familias obreras y humildes, pero en Navidades siempre tenían regalos y los disfrutaron mucho, aunque también les encantaba jugar en la calle.
      ¡Besos!

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  2. HOLA!No la conocía.Gracielita se me da un aire a Mariquita Pérez aunque no tienen nada que ver.Una muñeca muy antigua que yo no había visto nunca.Un beso!

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    1. ¡Hola Belo! Mariquita Pérez tendría su símil argentino en Marilú, que era mucho más exclusiva, cara y de mayor calidad. Aún así, Gracielita conquistó a muchos y creo que fue una muñeca querida, con un mundo bastante amplio y cuidado. ¡Besos!

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  3. Éste tipo de muñecas siempre me dieron un poco de repelús, de niña iba con mi abuela a la casa de una pariente anciana y tenía un cuarto con muchas muñecas colgadadas en la pared y recuerdo que me daban miedo.
    Me gusta su vestuario, sin duda de mucha calidad.
    Besos

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    1. ¡Hola Maramini! Fíjate que la mayoría de gente que conozco dice que le dan miedo las muñecas antiguas, mientras a mi padre y a mí nos encantan. Supongo que las películas de miedo han tenido mucho que ver, ¡jajajaja!
      En cuanto a la ropa, la calidad de antaño es algo que se perdió hace mucho, nada que ver lo que hay en la actualidad...
      ¡Besos!

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  4. Hola, Marina!. Gracias por regarlos publicaciones como está. Es un auténtico deleite poder acceder a esta información. A colación de los comentarios, no me cabe duda de que Gracielita también fue una muñeca muy querida y en relación a la sensación de miedo por las muñecas antiguas, jamás tuve esa sensación, aunque conozco mucha gente que manifiesta lo mismo. Supongo que despiertan tanto mi interés y me gusta tanto lo de antaño que el deseo de verlas y poder analizarlas no hace ni que me plantee esa sensación.
    Nuevamente, gracias por tu tiempo y dedicación.
    Besos!!!

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    1. ¡Hola Helena! Muchas gracias por tus palabras. En cuanto al miedo a las muñecas, hay un nombre específico para ello, la pediofobia. Me ocurre lo mismo que a ti, me gustan tanto las muñecas en general y veo como vestigios del pasado a las antiguas, por lo que me fascinan; no solo por su belleza, sino por el momento histórico en el que fueron fabricadas y disfrutadas, aunque los coleccionistas, anticuarios o museos siguen dándoles vida.
      ¡Besos!

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  5. Hola Marina, la verdad es, que la muñequita era muy mona y si era más accesible económicamente, sería una gran competencia; aunque en esa época, pocas niñas podrían darse ese capricho. Besitos.

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    1. ¡Hola Salyperla! Es cierto que no debía ser apta para todos los bolsillos, quizá para la clase media. Por los precios que se ven en la publicidad, no era excesivamente barata. ¡Besos!

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  6. ¡Hola Marina! ¡Qué muñeca tan interesante! Nunca he oído hablar de ella. También me gusta con el traje de ballet, y también con la ropa náutica, ¡tan hermosa! Estoy de acuerdo contigo, las películas de terror contribuyen al miedo a las muñecas, jajaja. Cuando veo una película o una serie de televisión de terror, siempre trato de averiguar qué marca de muñecos hay en la película. Recuerdo que mi madre trabajaba para una anciana cuando yo era pequeña, y esa señora tenía una muñeca muy vieja sentada en el sofá de la sala. ¡Encontré sus dientes "reales" fascinantes! Por supuesto que no se me permitió tocarla. Gran entrada, ¡lo disfruté tanto! ¡Besos!

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    1. ¡Hola Linda! Coincido contigo en que el vestido marinero le sienta estupendamente, era muy común entre el vestuario de las muñecas de la época.
      Desde que era un bebé me llamaban la atención toda clase de muñecas, incluidas las de porcelana o las que se movían al son de una música; así lo recuerda mi madre. Supongo que hay personas que desde su niñez sienten atracción por estos objetos mágicos, mientras a otros no les gustan o les aterran. ¡Besos!

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  7. Ay, qué bonita era!! Y mira que a mí no me suelen gustar las muñecas antiguas, con esas cejas de malas que les ponen. Pero esta sí me gusta, con sus papitos colorados, y sus ojos azules (algunas). Da pena ver las que están sin ojos o muy estropeadas. Deberían arreglarse todas las muñecas del mundo, pobrinas. Por supuesto, me he fijado en sus vestidos, que para mí son parte muy importante de mi admiración por una muñeca. Y los tiene muy monos! Muy de aquella época.
    ^Preciosa Gracielita.
    Besos

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    1. ¡Hola Rosana! Me alegra que te haya gustado, las muñecas de los 50 son muy bonitas, tienen los rasgos más dulces que las de décadas anteriores. Soy del mismo parecer que tú, todas las muñecas deberían encontrar a alguien dispuesto a devolverlas a su esplendor. Sobre los vestidos, a mí también me gustan, en especial el de la penúltima foto.
      ¡Besos!

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  8. Hola Marina! Acabo de leer tu entrada y me ha parecido de lo más interesante. No conocía esta muñeca pero se ve que tuvo mucho éxito por lo que explicas. Es una lástima que la mayoría hayan acabado en ese estado, seguro que recién desembaladas eran toda una monería.
    Normalmente no me suelen llamar la atención las muñecas antiguas, pero esta tiene algo que la hace ver dulce, me hubiera gustado verlas cuando salieron a la venta y ver todas las diferentes que había con sus ropas y accesorios. Los vestidos son una cucada, me gusta mucho ese estilo. Besitos <3

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    1. ¡Hola Bright! Me pasa lo mismo que a ti, me encantaría ver a las muñecas tal y como salieron a la venta, nuevas en su caja, bien vestidas, peinadas y maquilladas. Seguro que lucían de maravilla. Yo pude ver muñecas de esa época españolas nuevas, gracias a los reportajes del NO-DO, y lucían preciosas, por lo que es un documento de valor incalculable. ¡Besos!

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